Ultima semana de agosto y de las excursiones del Hotel Riu Nere
Lunes.
AIGÜES-TORTES DE AIGUAMÒG, EN PARQUE NACIONAL
Es
lunes y todos los participantes, por cierto muy numerosos, son nuevos en las
excursiones. Me alegra ver tanta gente nueva, alegres y animados, con ganas de conocer
el Val d’Aran.
Nos desplazamos
hasta los Banhs de Tredòs. El recorrido en coche por el Valle de Aiguamòg es
entre prados con bonitas vistas. Aparcamos junto al Hotel – Balneario
Banhs de Tredòs, se encuentra ubicado en pleno corazón del Pirineo, en la
entrada al Parque Nacional de Aigüestortes, a 1740 m de altura y 9 km de la
población de Salardú.
A lo
largo del camino fuimos conociendo los diferentes pisos alpinos y sus
inquilinos de plantas y flores y, en algunos casos, sus propiedades
medicinales. Hemos visto y departido, principalmente, de la Genciana lutea y Árnica Montana.
La
parada en la cascada era obligaba para deleitarnos de la caída del agua y, como
no, hacer las fotos pertinentes. Continuamos camino arriba, siempre por el
bosque, ahora algo alejados del río, entre rododendros hasta llegar a las
Aigues Tortes ofreciéndonos una vista bonita y, a la vez, idílica de las aguas,
el prado y el bosque.
En
breve llegamos a lo alto de una roca convertida en mirador desde donde vemos
como las aguas se tuercen dándole el nombre a esta zona, Aigues Tortes.
Este
lugar se encuentra a 1800m de altitud. En este piso, el subalpino, está ocupado
por pinares de pino negro (Pinus uncinata).
Seguimos
camino, hasta llegar al Pònt dera Montanheta y regresar por la pista.
Martes.
IBONES DE LLAUSET
Somos un grupo
abierto en cuanto a participantes, desde el País Vasco hasta las Canarias, del
Levante al Centro y en edades con niños, adolescentes y, bueno, de todo. Después de
ponernos las botas y cargarnos las mochilas comenzamos a caminar, atravesamos
un corto túnel y seguimos un marcado sendero que discurre paralelo al
embalse a media ladera, atravesamos varios canchales y
torrenteras. Superado un pequeño espolón rocoso el camino va descendiendo
hasta un caudaloso arroyo que atravesamos sin ningún problema. En este punto el sendero se inclina hacia arriba sin
compasión, el final de la subida está marcado por un gran hito de piedras
y la cabaña de Botornás, donde reponemos fuerzas con fruta o barritas.
Dejamos la cabaña y tenemos a la vista el ibón Botornás y la
piramidal Tuca de Ballibierna. El ibón desagua en un agujero donde desaparecen
las aguas, lo bordeamos por canchales y nos hacemos unas fotos con el lago de
fondo. Continuamos camino. Al poco de pasar al otro lado del riachuelo, que
viene del ibón Cap de Llauset, nos paramos en una pequeña cascada y nos hacemos
las fotos, en familia, individuales, de abjo arriba, de arriba abajo, etc.
La
senda asciende hasta el Ibón de Cap de LLauset. Las cámaras de fotos no
paran de fotografiar el paraje. Damos cuenta de nuestra pitanza con gran hambre
y contentos junto al Ibó más elevado, mantenemos una animada conversación y
descansamos un rato.
Iniciamos
la marcha de regreso, nos espera un pronunciado descenso hasta donde tenemos
los coches. Todos llegamos cansados y muy satisfechos con el recorrido.
Mièrcoles.
POR PUEBLOS DE LAIRISSA
El
día prometía ser caluroso. Mientras nos desplazábamos en coche, poco antes de
llegar a Vilamòs, hicimos una parada para contemplar la vista, poniendo a
prueba el gusto de los más exigentes amantes de la naturaleza, el valle de la
Artiga de Lin y el fondo del macizo de la Maladeta presidida por el
Aneto(3404m), una de las zonas más visitadas de la Val d'Aran. Comentamos
el fenómeno geológico de los Guelhs deth Joeu y continuamos hasta Vilamós.
Aparcamos
en el pueblo y nos dirigimos a admirar la Iglesia Parroquial dedicada a Santa
María, uno de los templos románicos más antiguos del Valle de Arán, aunque las
reformas que se hicieron en el siglo XVII alteraron algo su configuración.
En
el muro que da a la plaza son visibles tres fragmentos, pero el que más destaca
es el de mármol blanco, de la época romana, con el busto de tres personas en
relieve bajo arcos de de medio punto, que representa un niño flanqueado por dos
personas de diferente sexo que parecen representar a sus padres.
Comenzamos
la excursión después de habernos parado en la entrada de la casa Ço de
Jouanchiquet y explicar aspectos de las casas aranesas. Durante la excursión
vamos conociendo un poco más aspectos de la vida aranesa hasta la
transformación del Valle por el túnel, las hidroeléctricas y el turismos.
Desde
la población, con calor, iniciamos la marcha por un camino, en ligera
ascensión, que nos iba introduciendo en el bosque de pinos silvestres,
ofreciéndonos bonitas vistas del pueblo de Vilamós. En la sombra del bosque
respiramos un ambiente más fresco, con lo que el caminar se hacía tolerable.
Llegamos a Arres de Sus, en la fuente de la plaza bebimos el agua fresca que
manaba y conocemos aspectos del interior de la
casa aranesa, la de "Çò de Cabalè", ahora bar pero que guarda la
esencia. Continuamos la marcha en descenso hasta Sant Joan de Arres, iglesia
situada entre los dos pueblos, Arres de Sus y de Jus, donde nos tenemos que
imaginar que se encuentran en una extensa zona de prados con esplendidas
vistas. Comentamos aspectos arquitectónicos de las viviendas aranesas y
seguimos. En Arres de Jus pasamos por una fuente, la plaza y la iglesia de Sant
Fabian. Aquí empieza un bonito camino, primero en descenso y luego en
ascenso dirección Vilamòs.
Hemos
hecho un recorrido por pueblos que mantienen intacto todo su encanto.
Jueves. RUTA DE CASCADAS
Con
un grupo pequeño decidimos hacer la excursión allende del túnel de Vielha. En
el aparcamiento de Conangles iniciamos la marcha entrando seguidamente en el
bosque de hayas y abetos del mismo nombre. Vamos siguiendo el curso del río
Noguera Ribagorzana. Por el camino íbamos en animada conversación. Salimos de
los limites del Valle de Arán y entramos en el término de Senet.
A
los pocos minutos dejamos la pista forestal por la que caminamos para tomar un
sendero en ligera ascensión por un valle profundamente encajado, limitado por
murallones casi verticales, por el que se despeña el río jugando en cada salto.
Son
obligadas las paradas para hacer fotos del cauce del río para ver los saltos
que realiza, unas veces en forma de cascada otras por toboganes.
Continuamos caminando hasta llegar bajo otra cascada, en ésta nos vamos
turnando para hacernos las fotos prácticamente debajo del agua
Después
de una relajada excursión, regresamos a los coches. Toca un momento que no me
acabo de acostumbrar, aún siendo habitual en las excursiones, el de las
despedidas de Miriam y Estevan y de María y Paulo por venir a casi todas las
salidas de la semana. Resaltar a Paulo, un adolescente, siempre dispuesto a
colaborar conmigo y con el resto de participantes, por trasmitirnos y
contagiarnos su gran afición por la micología.
Viernes. VUELTA AL MONTCORBISON
En
el aparcamiento del Palai observamos nuestro objetivo de la excursión, las
cimas de Letassi y Montcorbison. Subimos en coche hasta la Bassa d’Oles.
Tomamos
el sendero que parte detrás del refugio. Lo seguiremos a pie en ligera subida,
superaremos un escalón y nos encontramos con los restos de una pequeña laguna.
Prados,
bordas y, sobre nosotros, a la izquierda, el Montcorbison, una montaña que, aún
no siendo muy elevada, tiene una situación privilegiada por su situación. Llegamos
a dos pequeñas cabañas de pastores y un abrevadero donde hacemos una parada
para recuperar fuerzas. Luís no hace más que pisar el tubo del caño de agua por
lo que tenemos dificultades para beber. Alejandro moja un poco a todos, aunque
realmente el objetivo soy yo.
Un
poco más adelante, encima de la Ròca de Sacosta (1859m), las vistas sobre el
valle son tan bellas como impresionantes. El sendero va a media ladera entre
prados con fuerte pendiente, a nuestra derecha tenemos el Tuc dera Entecada
(2267m). Al salir de un falso collado tenemos ante nosotros un sobrecogedor
paisaje rodeado de montañas, el barranco de Geles deja caer el agua bruscamente
hasta el merendero de la Virgen de la Nieves.
Llegamos
hasta una ruinosa cabaña y, desde este punto, el camino se inclina hacia arriba
hasta el collado del Santet de Casau, con un gran rebaño de ovejas. Jordi, el
benjamín del grupo, imita muy bien a los corderitos.
Una
vez en el Santet, comemos y bebemos algo para recuperar fuerzas y poder
ascender hasta la cima de Letassi. La cima nos ofrece unas magníficas vistas en
todas las direcciones, en definitiva, un magnifico mirador del Valle de Arán
(mi Valle). Tuc de Maubèrme, Montlude, Auxera, entre la neblina el Pic de Midi,
Sabaguardia, Possets, Molières, Forcanada, Tuc del Pòrt de Vielha y, delante
nuestro, casi pudiéndolo tocar, el Macizo de las Maladetas con el Aneto,
seguimos con el valle de Artiga de LIn y el Barrados. ¿Quién da más...?.
Seguimos
caminado, ahora por la cresta, hasta llegar al Montcorbison desde donde
mantenemos la mismas vistas y Vielha a nuestros pies.
El
descenso es rápido hasta la Bassa d’Oles dónde cerramos el recorrido.
Sábado. BAUSEN Y BOSQUE DE CARLAC
La
mañana era lluviosa pero es clara la tendencia a mejorar.
Hoy
nos hemos acercamos al extremo Norte del Valle de Arán,
a Bausen.
Ir
a Bausen es dar un salto en el tiempo, es un pueblo que conserva
intacta su forma de vida y sus costumbres, parece anclado
en el tiempo. Pasamos por delante de la iglesia con su cementerio al
lado, desde el cual cuando está totalmente despejado, tiene unas
magníficas vistas del las Maladetas y el Aneto.
Salimos del pueblo y nos detenemos a ver el
paisaje del Bajo Aran; Les, Bossost y Canejan con el
fondo del valle del Toran.
En
todos los pueblos se encuentran rincones encantadores e historias
reales del pasado, transmitidas de generación en
generación. Una de esas historias es la de los amantes de Bausen.
En la parte más elevada de este pueblo, a 945
metros de altitud, un cementerio civil de piedra recuerda
una bella historia de amor. "A mi amada Teresa, quien falleció
en 10 de mayo de 1916 a la edad de 33 años",
reza la única lápida del camposanto. Allí reposan los
restos de una mujer enamorada de su primo que no obtuvo la
dispensa eclesiástica de Roma para casarse porque no pudieron pagar
la elevada suma de dinero exigida. Como el amor era más fuerte que
los convencionalismos, la pareja decidió hacer vida en común, pero al poco
tiempo la mujer enfermó y falleció. El cura del pueblo se
negó a darle sepultura en el cementerio parroquial. Los vecinos, enojados, le
construyeron en 24 horas otro para ella sola. Este pequeño camposanto se
encuentra en un enclave con bonitas vistas del Bajo Arán.
Después de esta
visita, iniciamos la marcha por el sendero que va elevado sobre el Garona
antes de que entre en Francia. Tenemos a la vista el
pueblo de Canejan, el valle de Torán y el pueblo
francés de Melles. Enseguida los perdemos de vistas al
adentramos en el bosque, caminamos por un
"túnel" de avellanos. Poco después, las hayas son
las protagonistas. Hayas que han tenido un crecimiento muy
lento y que crean un bosque bonito y, a la vez, con un halo
misterioso. Nos fotografiamos dentro de la cavidad de un
viejo haya.
Atravesamos
el río Carlac, que le da el nombre al bosque. Tenemos una fuerte subida;
llegamos a la parte más alta de la subida todos juntos, eso si,
sudorosos. Al pasar nuevamente por el río Carlar, Amanda piensa que
estamos en el mismo punto anterior del río.
El
sendero se suaviza hasta que salimos del bosque. En fuerte bajada
llegamos hasta el pueblo de Bausen, donde cerramos el circulo de la excursión.
La lluvia nos ha respetado durante todo el camino y, en este punto, empiezan a
caer gotas.
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